El ideal de Gaby

"Me gusta que mi equipo proponga y salga a atacar", propone el entrenador Gabriel Lobos en un break de la pretemporada en Balcarce. Además resaltó que buscará un "Los Andes protagonista, y no jugar a lo que sale".

Foto Acción 5

Su cara lo dice todo. Le sacan una foto y sonreí. Mira para el otro, y la mueca de felicidad tampoco se le borra del rostro. Gabriel Lobos, ídolo del club, hincha confeso y hoy entrenador de Los Andes, vive con alegría ésta nueva oportunidad de ser capitán del barco del equipo que tanto ama. Y desde Balcarce, el boxes Mil Rayitas, se toma un tiempo para dialogar con el Sitio Oficial y afinar el motor del Los Andes 2018 que se viene...

Qué manera de empezar año, ¿no?

Sí, con mucha ilusión, mucha felicidad por la noticia, primero, y después el agradecimiento por confiar en nosotros, y la responsabilidad que eso conlleva. Uno sabe lo que se juega, sabe que tiene que hacer lo mejor posible y así lo estamos encarando. Con las mismas ganas que cuando nos tocó estar al frente los 4 partidos el año pasado o en mi caso, como manager del club. Uno es de la casa y a veces se exige más para que no quede nada librado al azar y pueda dar todo.

Cuando te sentaste a hablar y te dijeron “vas a ser el entrenador definitivo; no hay interinato”, ¿qué te generó?

Y te da una confianza y una tranquilidad muy importante. Si bien es algo que uno siempre soñó, no pensé que podía darse en éste momento porque se hablaba de otros técnicos de mucha trayectoria. Pero por otro lado la esperanza nunca la perdí y al confirmarme en el cargo me dio una alegría extrema.

Sos hincha de Los Andes, vivís en el barrio, ¿qué te dice el hincha común?

La gente conmigo siempre se portó excelente. Fue una relación hermosa cuando fui jugador, lo mismo cuando me tocó volver como manager. Siempre mensajes positivos, de apoyo, de alegría porque yo estoy de nuevo en el club, y ahora, igual. La verdad que solo tengo palabras de agradecimiento porque yo sé que he dejado todo lo mejor de mí en el club y me siguen reconociendo.

En tu primera experiencia en un cuerpo técnico fuiste ayudante de Sergio Benet en Deportivo Español, también discípulo de Jorge Ginarte. La huella del Gordo siempre está…

Es que es así. Jorge es amigo de la vida. Además de compartir tantas cosas en el fútbol, mi hija iba con su hija al colegio y nos veíamos constantemente fuera del ambiente. Y Sergio fue mi entrenador en Español y después tuve la suerte de trabajar en su cuerpo técnico. Es gente de quién aprendí mucho, sobre todo valores y códigos de fútbol que hoy aparecen bastante relegados. Por eso uno trabaja y asimila las cosas de los entrenadores que tuvo y trata de sacar lo mejor de cada uno. Yo soy una persona que siempre quiso dirigir, hice el curso de entrenador en el año 2008 y ahora oficialmente voy a aprovechar la oportunidad.

¿Cuál es el ideal del equipo de Gaby Lobos?

Y potenciar lo que pudimos mostrar en los 4 partidos que estuvimos cuando se fue Anibal (por Biggeri). Primero me gusta morir de algo, no soy de esos técnicos que va a ver qué es lo que pasa. Me gusta que mi equipo proponga y salga a atacar. Obviamente hay que tener los cuidados lógicos porque no podes regalarte, pero sí quiero un Los Andes protagonista y no jugar a “lo que sale”. Hoy como está el fútbol y principalmente está categoría, si vos luchando y no parando de correr, creo que estás igual que todo el mundo. Y de ahí, si lográs un volumen de juego y lastimás con la pelota, te tienen que salir las cosas bien. Lamentablemente el fútbol está en una meseta que podés emparejarlo con lo físico y si le agregás juego a todo eso, hacés la diferencia.

¿Tenes esa riqueza individual para buscar el plus diferencial que buscás o hay que reparar más en lo colectivo?

Los Andes tiene un buen plantel, estoy muy contento con los jugadores que forman parte de él y ahora sumamos la incorporación de Hamilton Pereira que nos va a aportar mucho en ese primer toque. El año pasado cuando miraba al equipo yo sentía que faltaba algo y ojalá que podamos encontrarlo y conseguir esa identidad, que siempre es tan importante.

Hay muchos chicos de Tercera en el plantel profesional, ¿eso habla del buen trabajo que se está haciendo abajo?

Tal cual. Cuando estaba como manager yo hablaba mucho con Darío (por Lucho Pérez) y veíamos la evolución de los chicos. Fue clave cambiar el lugar de entrenamiento para darle calidad a los trabajos y que los juveniles sientan que están a un paso de ser profesional. Por algo cuando estuvimos esos 4 partidos había 11 de 18 jugadores surgidos de nuestras Inferiores y demostraron que están a la altura de ésta camiseta. Por eso siempre digo que el escalón entre Primera y Tercera tiene que ser cada vez más chiquitito y ahora decidimos que ambos planteles entrenen juntos. Qué mejor que tener la posibilidad de que la Reserva se entrene a 20 metros tuyo y contar con un cuerpo técnico que responde a uno.

Antes mencionaste a tu hija, ¿tenes la hincha Nº 1 de Los Andes en tu casa?

Sí, ni hablar. A mí me tocó venir al club a los 9 años y ella empezó a vivir algo parecido prácticamente desde que tiene uso de razón. Imagínate que tiene 20 años y cuando nos tocó ascender a Primera en el 00`, me acuerdo de verla con la camisetita en la cancha, y desde ahí, no paró de respirar Los Andes. Es enferma del club. Tal es así que ella me manda mensajes de cómo salieron los rivales a quienes vamos a enfrentar. Así que me pone orgulloso no solo por la compañía y el amor como padre sino que también tu hija siga el mismo sentimiento por el fútbol y los colores. 

Martes 9 de Enero de 2018 | Fútbol Profesional

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