20 años, 20 historias: Fiesta completa en el último clásico

Lomas de Zamora se vistió a puro rojo y blanco. Revivimos el triunfo de Los Andes que lo hizo clasificar a la fase final del Reducido del 2000, nada más ni nada menos que dejando en el camino a Banfield.

Por Pablo García

Imágenes: Gentileza de Paul Bordis

 

Llegaron los clásico contra Banfield en plena semifinal del Reducido ¡Qué partidos! Para el infarto porque no había antecedentes de una eliminación directa entre el Milrayitas y el Taladro.

“Los primeros clásico los vivimos como todos, donde siempre se deja un poco más y hay que ganar juegues como juegues. Pero es diferente en el Reducido porque si quedás eliminado no hay revancha y queda una tristeza enorme. Mientras durante un torneo regular si sufrís una derrota, podés reponerte o suplantarlo con salir campeón”, dijo Rubén Ferrer al Sitio Oficial.

Entresemana, una gran caravana de ilusión y peregrinos Milrayitas llegaron al Florencio Sola, donde vieron nuevamente levantar un muro delante de su arco, defendido a capa y espada: disciplina, orden y voluntad. Ni Leeb, Forestello y Katip pudieron festejar. Sin embargo, Los Andes tuvo las más claras en los pies de Noce, Ferrer y Pérez. ¿Quién lo hubiese dicho? Nasta le pegó de chilena y la pelota movió el travesaño ¿Se imaginan si el blondo zaguero hubiera convertido semejante gol?

Sin embargo, la seguridad defensiva para mantener el cero era uno de los cimientos fundamentales para que el equipo pase de ronda: Los Andes clasificaba a la final con sólo empatar por tener ventaja deportiva.

“Estamos muy seguros en el fondo, pero no es mérito sólo del arquero y los defensores. El equipo entero es solidario con nosotros y eso se nota en los resultados”, dijo Gabriel Nasta. “Al defender con tres atrás, es fundamental que los demás nos den una mano. El equilibrio lo conseguimos gracias a los volantes, que son unos fenómenos”, agregó el ‘Panza’ Bressán. Empate en cero y a definir en casa.

En Lomas, los hinchas de Los Andes armaron una recepción bárbara para su equipo a puro color rojo y blanco, entre serpentinas, papelitos y miles de globos. En principio, el control de la pelota fue de la visita y hubo un susto: Acciari estrelló la pelota en el travesaño con un cabezazo.

El Milrayitas demostraba que cuando disponía del balón era más profundo y peligroso: Ferrer lo perdió ante Miguel y, luego, Mauricio Levato sacó un remate picante que la desvió el 1 al corner. Hasta que llegó un largo pelotazo que cabeceó De Sagastizábal a la altura de la medialuna anticipando al arquero visitante, quien salió del arco innecesariamente. Estallaron a puro grito de gol las gargantas de los hinchas del CALA.

El puntero del CALA comenzó a tener más regularidad sobre el final del torneo y ya estaba entre los once principales en las instancias finales. Llegó a Lomas de la mano de Sergio Benet, que lo conocía de su paso por la Liga de Chascomús. “Sergio confió en mí y creo que le salió bastante bien”, confesó Felipe De Sagastizábal en una nota a diario Olé, y pagó con la apertura del marcador en el clásico, para calmar los nervios propios y ajenos. Los Andes comenzaba a soñar con la final…
El desarrollo del partido siguió con la tibieza del Taladro, que nunca puso en peligro el arco de Sala, mientras el Rojo desaprovechaba las oportunidades para ampliar las cifras: Caiafa, Levato y Romero no pudieron concretar. Hasta que Mauri Levato tiró un centro, Caiafa abrió las piernas desconcertando a la defensa y Ferrer entró solo en la boca del arco y remató fuerte, clavando la pelota en la red. Golazo y a otra cosa.

“Con Banfield sabíamos que un gol le íbamos hacer y tuvimos la suerte de meterle dos y eliminarlos”, comentó Ferrer, que a principio de temporada casi juega en el Taladro pero por suerte cruzó de vereda y se transformó en su verdugo, al convertirle tres goles al clásico rival, incluso este para sellar el pasaje a la finalísima.

Los Andes abrió una puerta a la ilusión nada más, ni nada menos que ante el clásico rival y los hinchas comenzamos a soñar. El partido fue suspendido cerca del final porque hubo incidentes en la tribuna visitante. Si bien en la primera rueda había cortado sin ganar el clásico, ahora finalizaba una racha sin triunfos contra Banfield en Lomas de Zamora después de 16 años: la vez más cercana había ocurrido en 1982, con la goleada 4 a 1, con un tanto del ‘Colorado’ Cuellos y un hattrick de Carlos Ortiz.

La fiesta de Lomas de Zamora era completa: el equipo llegó a la final del Reducido eliminando a un clásico rival. “Si lo querías diagramar como ocurrió es imposible. Quería esa semifinal con Banfield, eliminarlo, dejarlo en la categoría y finalizar ascendiendo. Se cumplió lo que todo hincha de Los Andes soñamos. Si bien todos disfrutamos mucho, desde adentro se hizo el doble, al ser hincha y poder jugarlo”, nos comentó Gabi Lobos.

Con la suspensión, Ginarte festejó desde el punto más alto del Gallardón: “Estuve muy cómodo en el lugar donde miré el partido. Y con estos aparatitos (en referencia a un handy) no tuve problemas”. “La clave es el orden, la concentración y la capacidad. Sala, además, está pasando por un buen momento y tapa todo lo que le tiran, aunque habitualmente no le tiran tanto”, afirmó el entrenador, cuando el arquero y sus compañeros ya sostenían 540 minutos sin recibir goles.

“A principios de año ni pensábamos en llegar acá. Se estaba armando un equipo para zafar del descenso. Y ahora estamos a un paso de ascender. Hasta Primera no paramos”, señaló De Sagastizabal, tras el partido. “Con Quilmes queremos la revancha del 3 a 3. Ese fue nuestro mejor partido del torneo y por una distracción no pudimos jugar la final”, agregó, cuando aún quedaba definir la otra semifinal entre el Cervecero y Atlético Rafaela.

“Tengo muchas ganas de jugar contra Quilmes por la bronca que nos quedó cuando nos empataron sobre el final”, señaló Romerito después de eliminar a Banfield y también en referencia a la igualdad en tres tantos en el último partido del torneo, que lo privó de jugar la semifinal por el primer ascenso.

El objetivo estaba cada vez más cerca, dando otro paso que llenaba de orgullo y mucha alegría a los hinchas en su camino hacia la Primera División…

 

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Miércoles 1 de Julio de 2020 | Datos y Estadísticas

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