“Tuve la suerte de ponerle la frutilla al postre”

Fabio Pieters quedó marcado a fuego en la memoria de los hinchas Milrayitas. Aquí nos cuenta cómo fue el gol para establecer la igualdad en la finalísima ante Quilmes y quitarnos todos los fantasmas y sufrimiento. Finalmente abrió las puertas a Primera.

¿Te habías imaginado la noche previa que serías protagonista de la finalísima?

En el Hotel Palace reinaba la ansiedad porque en principio no éramos candidatos, a pesar de haber ganado previamente 2-0. La pasábamos de 10 en la concentración. Los hinchas de Los Andes venían a alentar y nos poníamos a cantar con ellos en la puerta del hall. Disfrutábamos todo lo que se vivía en la semana porque la pasábamos bien y éramos excelentes compañeros. El día anterior del partido hablé con el ‘Tero’ Di Carlo, quien lo conocía de Lanús y le había convertido a Quilmes en la primera final jugando para Huracán. Lo critiqué porque festejó “así nomás” ese gol. Le dije que era una suerte enorme anotar en una final y si me pasaba a mí saltaría el alambrado y lo gritaría con todos los hinchas. Pero en el Centenario casi no lo festejé. En ese momento no te sale todo lo programado, a pesar de haber soñado siempre con ese escenario una y otra vez. Tuve la suerte de ponerle la frutilla al postre que queda marcado en el ascenso, aunque respaldado previamente por todo lo maravilloso que hizo el plantel durante el año. Agradezco haber tenido la oportunidad y que la gente me recuerde y salude en cada julio de todos los años.

¿Qué pensaste cuando recibiste la pelota casi en media cancha, previo a convertir el empate?

Todo se decide en milésimas de segundo. Cuando recibí estaba medio solo y pensé en arrimarme un poco y pegarle al arco. Pero a medida que me fueron saliendo los defensores, quise tirar la pelota para un lado, tuve la suerte que le rebotó a Baigorria y me quedó para definir. La verdad que podría haber sido un pelotazo fuerte al arco pero quizás con frialdad, intuitivamente la toqué a un costado a colocar, casi sin pensarlo y en una jugada rápida. Pero no pude saltar y abrazarme con todos los hinchas (risas). Sin embargo, me produce un cosquilleo ver nuevamente el gol y el festejo donde me vinieron abrazar todos mis compañeros. Fue un hermoso momento de desahogo de todo el año. Hacer un gol es muy satisfactorio y en una final tiene doble valor.

¿Hubo momentos de zozobra para el equipo, al comenzar perdiendo en la final?

Después del penal se veía un poco negro. Quilmes era el candidato y jugaba en su casa contra la cenicienta del torneo. Soportamos un par de embates contra nuestro arco. Hoy, analizando el partido, el equipo respondió muy bien y el segundo tiempo lo jugamos de igual a igual. Nos plantamos a pesar que estábamos a un gol de perderlo todo. El empate llegó porque dejamos todo, por no meternos atrás y apostar a lo que hicimos durante el año. Luego, los festejos fueron espectaculares, con los clásicos cantos en el vestuario y en el micro. Como nos había quedado pendiente, dimos la vuelta en el Centenario con las luces apagadas. En el Gallardón nunca lo había visto con tanta gente ya que ni Quilmes, Huracán y Banfield habían llenado ni la mitad en esa temporada. Esa noche de fiesta, la cancha estaba que explotaba.

Encima casi no jugás el segundo semestre al no poder cumplir con la pretemporada de verano por una lesión…

Sí, volví a tener una lesión en el tobillo izquierdo, de la que ya me había operado. No fui a la pretemporada y estuve con médicos para que me dieran una solución. Cuando el equipo volvió de Chascomús traté de sumarme y Jorge (por Ginarte) fue viendo que podía aportar al equipo. Así pude tener la oportunidad de volver a estar en el grupo, aunque esa lesión me acompañó durante toda mi carrera hasta hoy en día. Le metí todo de mí para que no se sintiera. Después que Lanús me cediera a diferentes clubes, quedé libre y al firmar con otros clubes no me dio tiempo a operarme. Además en el futbol no te esperan y nunca tuve la oportunidad de curarme. No paré y quizás hoy me pasa factura. En ese momento no me daba cuenta que me perjudicaba, pero no culpo a nadie por la decisión que tomé.

¿Creíste que ibas a vivir un año a pura alegría cuando llegaste a Los Andes?

En la pretemporada de Lanús me sentí muy relegado en cuanto a las posibilidades de seguir jugando. Por suerte, junto a Salomón, Bressán y el ‘Loquito’ Armoa, se dio la posibilidad de llegar a Lomas para buscar continuidad. Sin embargo, en Nacional B hay otra realidad y debés seguir peleando el puesto y ganarte un lugar. No es tan fácil. Uno de los objetivos planteado en la pretemporada en Chascomús era mantener la categoría. Aunque el buen clima, la mancomunión del grupo y cómo lo manejó Jorge (Ginarte) desde lo futbolístico, nos llevó a luchar la punta al sacar buenos resultados, al principio igualábamos mucho pero no perdíamos. Estaba todo muy encaminado porque había una muy buena relación entre los compañeros, al disfrutar los entrenamientos. Esto generaba esforzarnos y rendir más, sin achicarnos ante equipos candidatos. Seguimos peleando aunque el ascenso no era un objetivo primordial.

¿Qué secreto tenía ese plantel, al rendir bien hasta los futbolistas que alternaban?

Es una característica, que no se ve mucho al haber varios cambios y futbolistas que tuvimos la oportunidad de jugar. La mayoría rindió bien y no se notaba cuando faltaba alguno. El recambio fue una de las armas principales y contribuyó tanto como aquel que era titular. Los más experimentados nunca pusieron piedras a los más jóvenes. Era un grupo muy unido donde todos estábamos en el mismo escalón, algo difícil de lograr. En esa época era muy joven y me sentía partícipe a pesar de mi inexperiencia. No me tocó tener una titularidad seguida pero jugué casi todos los partidos ya que, si no era titular, siempre entraba. No me sentía poco importante sino sumaba desde mi lugar. Me gustó el paso en el equipo porque fue increíble con un buen torneo, un excelente Reducido y un gran grupo. Guardo el mejor de los cariños al club y los hinchas siempre me saludan y recuerdan. Ojalá que algún día pueda retribuirles tanta gratitud a los simpatizantes Milrayitas.

 

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Jueves 16 de Julio de 2020 | Datos y Estadísticas


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