El Partido

No fue triunfo pero se festejó como tal. En la temporada 1982/1983, Los Andes perdía 4-1 ante el Bohemio como visitante, pero una ráfaga de fútbol de Saturno le dio el empate en el final. Fue 4-4 y todo Villa Crespo terminó a los lamentos.

Por Pablo García

Uno de los partidos más emocionantes que jugaron el Bohemio y el Milrayitas fue en 1983. Recién comenzado el torneo, ambos equipos comenzaron a mostrar condiciones que los harían protagonistas. La dupla técnica Oscar López y Oscar Cavallero fueron los padres de la criatura para que Atlanta se corone campeón y  llegue a Primera División, aunque Juan Carlos Lorenzo se se sentó en el banco en los últimos doce encuentros. Allí brillaban Alfredo Torres, Jorge Villagra, Héctor Milano, Adrián Bianchi y Ricardo Espala, entre otros. Por otro lado, Pedro Marchetta se hizo cargo de Los Andes y llevó al equipo a jugar la final por el segundo ascenso frente a Chacarita. Los destacados en el equipo del Sur  eran Jimmy Alarcón, Cuellitos, José Tiburcio Serrizuela, Marcos Castro, Sergio Saturno y Rubén Pérez, entre otros.
Pero faltaba mucho camino que recorrer cuando jugaron aquel partido en Villa Crespo. Para esa cuarta fecha, el Bohemio había ganado los primeros tres encuentros y el Rojo venía de su primera victoria ante Central Córdoba. Apasionante comienzo. En poso minutos, Milano lanzó un centro, hubo un rebote que fue aprovechado por Villagra, abriendo el marcador para Atlanta. Sin embargo, duró dos minutos la alegría local. Alarcón tocó para Saturno que superó la marca de Gómez y venció a Yonadis (venía de Los Andes) con un remate bajo, besando el palo, estableciendo la igualdad. El Bohemio comenzó a construir fútbol y merecer la ventaja. Vuelven a repetir: desborde de Milano, pared con Villagra pero esta vez el centro llegó a la cabeza de Espala que conectó de forma impecable, desequilibrando el score. De la mano de un incontrolable Milano, sumados a Torres, Villagra y Rafaelli, los auriazules comenzaron el festival de fútbol con toques, paredes y “ole” de la tribuna ante el desconcierto del Milrayitas. Otra vez Milano, otro centro y, por detrás de todos, Espala amplió las cifras. Los nervios se apropian de los jugadores visitantes. Castro le comete una dura infracción a Torres, que le significa la tarjeta roja. El aluvión futbolístico era imparable. Encima, Aramayo cometió penal sobre el final, que fue convertido por Espala, llegando a sumar tres goles. Las perspectivas para el CALA no eran las mejores: perdía 4-1 y estaba con un jugador menos.
En el complemento, Atlanta distó mucho del equipo avasallante de los últimos 25 minutos de la primera etapa y salió a controlar el partido. Los Andes comenzó a despertarse de aquella pesadilla, de la mano de Alarcón, Saturno y el empuje de Escobedo, y se atrevió a coquetear con el descuento, aunque no generaba mucho peligro. Las dudas en la defensa local, hicieron mella en los nervios y aumentaron los miedos. En los últimos quince minutos comenzó el show de Saturno. El siete aprovechó un error de Rafaelli y redujo las cifras. Poco después, Guerrero le cometió penal y el Colorado Cuellos puso al Milrayitas a tiro del empate. De guapo, Los Andes se llevó por delante al loca. A dos del final, Cuellos ganó una pelota pérdida y tiró centro, que no pudo despejar Verón. Ahí estaba el jugador inmortalizado por sus “bicicletas” que convirtió de volea el empate, el milagro. Estalló el grito de gol y la alegría en la tribuna visitante del León Kolbowski. La igualdad era una realidad: 4-4. “No está muerto quien pelea”, repetían algunos. Mientras, los locales se escurrían la ropa por el baldazo de agua fría que recibieron en el epílogo del partido…
Aquella tarde Los Andes formó con Víctor Damiano; Martínez, Luis Escobedo, José Serrizuela, Carlos Podeley; Marcos Castro, Guillermo Aramayo, Rubén Pérez; Sergio Saturno, Víctor Hugo Alarcón y Nicolás Cuellos. Atlanta alineó a Horacio Yonadi; Rodolfo Rafaelli, Ángel Guerrero, Adrián Bianchi, Rubén Gómez; Avelino Verón, Carlos Jones, Alfredo Torres; Jorge Villagra, Ricardo Espala (Luis Díaz) y Héctor Milano (Jorge Latreite).

 

Viernes 30 de Octubre de 2009 | Fútbol Profesional

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