Orgullo de Lomas

Se llama Agustina Beraldi, es alumna del Colegio Ejército de Los Andes y durante el 2010 cumplió su sueño. Su monografía fue seleccionada dentro de 450 trabajos y se ganó una beca en el Instituto Balseiro, de Bariloche. Felicitaciones...

Por Leandro Saltamerenda

Fue una de las noticias más importantes del año para el mundo de Los Andes. Y no llegó de la mano del fútbol, del básquet o de cualquiera de las otras actividades. Vino de parte del Colegio Ejército de Los Andes, de ese edificio educativo que sigue dando qué hablar. Que nos regala alegrías, y que forma a cientos y cientos de chicos. Y la última gran satisfacción la dio ella: Agustina Beraldi, alumna del 3º del Polimodal. Porque en este 2010 logró cumplir un sueño que para muchos es inalcanzable: ser seleccionada para participar del Instituto Balseiro, uno de los grandes pilares de nuestra industria nacional. Y para Agustina se hizo realidad…

Su monografía sobre “La Ciencia Argentina en el Bicentenario: Pasado, Presente y Futuro” fue elegida como una de las 15 mejores (entre 451 trabajos de 244 colegios de distintas partes del país) y se ganó el privilegio de estar durante una semana en Bariloche. Impactante. Seguramente, aquellos días de Octubre, cuando le tocó ser parte de esta historia, habrán sido inolvidables. Por eso, llegando a las Fiestas, el Sitio Oficial y toda la familia Milrayitas quiere destacar y reconocer a esta genia adolescente. Con ustedes, la entrevista con la protagonista…


¿Cómo fue tu experiencia en un evento educativo tan importante?
Fue genial. Es como que vos estás metida en una realidad que es totalmente distinta a la que vivís. Yo me di cuenta que la educación va más allá del saber básico. En el Instituto Balseiro todo es diferente. La forma de tratar a los chicos, el valor que le daban a la enseñanza, la solidaridad entre los alumnos, cómo se mostraban los grupos, lo apasionados que éramos… La verdad que es otro mundo. Fue muy lindo.

¿Cuáles fueron los aspectos que vos trataste en la monografía? ¿En qué consistió?
Te daban un tema, que era la ciencia, y vos tenías que encararlo de una manera particular. Y mi idea fue tratarlo a través de la interrelación que puede generar en la educación y en la industria, ya sea con avances tecnológicos aplicados a la vida humana.

¿Cómo te enteraste que tu trabajo fue seleccionado? ¿Cómo te sentiste en ese momento?
La sensación fue muy linda. Estaba en mi viaje de egresados en Bariloche y me llamaron allá para felicitarme. Y yo no sabía nada porque todavía no me había fijado la nota en internet. Entonces es como que me sorprendí, no lo podía creer. Fue algo muy lindo. Yo tenía todas las expectativas, además estaba con mis compañeros y cuando me entere me puse a llorar como una nena. Más que nada porque fue como un sueño hecho realidad.

¿Qué representó para vos este reconocimiento? Porque hubo mucho esfuerzo y también cientos de chicos que perseguían el mismo objetivo…
Ya de por sí, que te reconozcan algo es hermoso y si viene del Balseiro mucho mejor. Es un Instituto muy importante y que tiene trascendencia a nivel nacional. Es como que todos estábamos satisfechos con la posibilidad de participar y después, cuando estás allá y termina tu convivencia, te sentís realizada.

¿Qué vivencias recordás de tu estadía en el Instituto?
Lo más lindo de la experiencia es que éramos chicos de todo el país. Entonces era muy gracioso el tema de las costumbres de cada uno, de las tonadas. Vos tenías el porteño y después el sanjuanino. Y era muy divertido. Nos cargábamos, pero muy sanamente. Había mucho respeto ahí adentro. Incluso hace poco nos volvimos a juntar con algunos chicos y con el resto nos hablamos por el face, el chat. El contacto siempre está. Eso es lo más importante. Además es como que todos compartimos los mismos intereses y nos entendemos mucho. Ahora es muy común que si le dedicas más del tiempo debido al estudio, en el colegio te tildan de nerd o con otros apodos y acá nada que ver. No había prejuicios, todos éramos iguales.

¿Qué te dejo desde el punto de vista del aprendizaje?
Un montón de cosas. Por ejemplo hicimos algunas visitas guiadas y nos mostraron cómo se trataba el tema de la energía nuclear, cómo funcionada. Además nos contaron los proyectos que tiene el país para el futuro, también fuimos a la INVAP (Empresa de Tecnología de la Provincia de Río Negro), a los laboratorios de baja temperatura y hasta hicimos algunas pruebas con nitrógeno líquido. Son experiencias que no las vivís todos los días y hay que aprovecharlas. Y te incetiva a querer seguir aprendiendo.

El regreso al Ejército de Los Andes debe haber sido una revolución…
Sí, mismo con los chicos del Balseiro hablamos antes de volver y decíamos que era muy difícil explicarlo con palabras. Vivimos muchas cosas, tuvimos todo tipo de sensaciones. Porque es demasiado para una. Y acá traté de contar la historia de a poco, pero siempre me olvidaba de alguna parte. Por eso también fue bastante gracioso. No sabía por dónde arrancar o qué había dicho. Estaba mareada. Pero fue muy lindo, también.

Y, ¿cuánto significó para vos representar al Colegio, al Club Los Andes, a Lomas de Zamora o mismo a la Provincia de Buenos Aires? Porque no pasa muy a menudo…
Fue único. Me acuerdo que llegamos y lo primero que te daban era un cartel con tu nombre y apellido, y la escuela de dónde venías. Y es algo fuerte, nunca pensé que podía conseguirlo. Realmente fue un orgullo y lo voy a recordar por siempre.

Domingo 19 de Diciembre de 2010 | Area Educativa


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