Dos días después

Todavía no cae. El delantero Martín Rose nos cuenta sus sensaciones tras debutar con la camiseta Milrayitas. "Fue algo soñado", reconoció ante los micrófonos del Sitio Oficial. Esa 16 no se la saca nadie. Tiene destino de mural...

Por Leandro Saltamerenda

Seguramente el sábado va a ser uno de los días más importantes de mi carrera. Por eso les quiero agradecer a todas las personas que hicieron posible que yo pueda cumplir este sueño que me propuse desde chiquitito. A mis amigos y principalmente mi familia, que siempre me apoyó y estuvo al lado mío. Pasamos momentos muy difíciles y nunca bajamos los brazos. Y hoy acá estamos, disfrutando de esta alegría inmensa que significa mi debut”. Martín Rose está feliz. La muletilla de un jugador de Primera División le cabe a la perfección. Tantas veces lo imaginó y ante Platense se hizo realidad. Jugó el partido más esperado. Vistiendo la camiseta que más quiere. Y hoy, con las pulsaciones más bajas, una de nuestras joyas de las Inferiores se animó a hablar con el Sitio Oficial y nos contó sus sensaciones.

¿Cómo viviste las horas las previas al partido con Platense?
Con mucha ansiedad. Tal vez me ayudo un poco el hecho de que ya había ido al banco tres veces antes y eso me dio más tranquilad. Igualmente, Gandarillas, Francés me hablaron mucho en la concentración y me dijeron que yo no tenía presión de nada. Que la presión era ellos y que debía jugar como lo hago siempre.

¿Qué pasó cuando viste el cartel de cambio con el Nº 16? Justo eras vos…
Sinceramente emocionado y con unas ganas de entrar terrible. En el entretiempo, el Chelo (por Marcelo Delgado) me había dicho que haga una buena entrada en calor porque tenía muchas chances de que juegue y eso también es como que me hizo caer la ficha. Pero fue algo soñado.

¿Sos sus un jugador autocrítico? ¿Cómo te sentiste en la cancha?
Sí, después de que juego siempre me trato de mirar o le pregunto a alguien como lo hice. Y el otro día creo que entré un poco ansioso  y en los primeros minutos, las cosas no me salieron. Me jugaron en contra de los nervios. Pero después me tranquilice, los chicos me dieron mucho la pelota, y al final, me sentí muy cómodo. Lo único, una lástima que no se pudo ganar.

Fue la manchita negra del día…
Sí, capaz si no se daba de esa forma el 1-1, no era tan malo. Pero como venimos con esta racha que nos están empatando sobre la hora nos dejó un sabor muy amargo. Impotencia, bronca, por otro triunfo que se nos escapó.

¿Cómo fue debutar en el club que sos simpatizante?
Impagable. Hay veces que pienso como hincha, pero ahora tengo que entender que soy un jugador profesional y no puedo darme esos lujos. Uno cuando juega con una camiseta que siente tanto quiere demostrar y hacer todo, pero hoy tengo que estar tranquilo y no volverme loco.

¿Qué esperas de ahora en más?
Seguir trabajando duro y ver si me puedo ganar un lugar dentro de las 18.  Y el día que no me toque estar, apoyar al grupo como lo hice siempre. Acá lo importante es que estemos todos unidos y podamos pelear el campeonato.

¿Cuánto le simplifica las cosas a un juvenil tener la posibilidad de jugar en un equipo que está mostrando un buen nivel?
Y mucho. Por ejemplo, a mí me pasó tener que subir a Primera en el peor momento de la historia del club y eso me jugó un poco contra. No se vivía un buen clima, la gente metía mucha presión y todo te terminaba condicionando. Pero creo que ahora se armó un gran plantel, con jugadores de mucha experiencia y me están llevando por el buen camino. Esperemos terminar como todos soñamos.

Lunes 17 de Octubre de 2011 | Fútbol Profesional


subir