Unicos dueños

Un grito unánime... Gran convocatoria de la familia de Los Andes en pos de recuperar la Sede Social. La marcha superó todas las expectativas y el sueño de volver a casa no termina. Los socios lo hacen saber...

Por Leandro Saltamerenda

No importó la lluvia, tampoco cuantos dijeron presentes. El objetivo se cumplió. La familia Milrayitas tenía una cita obligada con su historia y respondió. Para demostrarle al innombrable y al mundo entero que con la pasión no se juega. Que los años de ausencia terminaron. Qua la lucha continúa. Que estamos cada vez más cerca de volver al lugar donde nunca nos tendríamos que haber ido. La Sede es nuestra y hoy no quedaron dudas. El grito de guerra retumbó fuerte. Se escuchó de Norte a Sur. De Este a Oeste. Enténdelo: Es de L O S   A N D E S…   

La convocatoria superó todas las expectativas. Cientos de Milrayitas dieron su apoyo en una jornada que será recordada como lo que fue: auténtica. Por amor y respeto a los colores. A las generaciones que sufrieron el destierro de un sector que dejó de ser propio para convertirse en algo ajeno. Pero volvimos a decir basta. Con orgullo y un dolor que pronto pasará. Porque así lo entendieron todos. Desde el primero hasta el último de los hinchas que colorearon de Rojo y Blanco la tarde-noche de Lomas de Zamora.

Sebastián es uno de los primeros en llegar. Se saluda con uno, se saluda con otro. Como en aquellas mañanas cuando se preparaba el bolsito para ir a la colonia. Todo le es conocido.  “Cuando yo tenía 8 años, terminaba el colegio y era pasar el verano acá adentro. Después cuando era adolescente venía al gimnasio y no me fijaba en las condiciones que estaba. Fue así; nosotros nos criamos en estas cuatro paredes y hoy hay chicos que ni saben de que se trata la Sede”, explica con voz entrecortada y los ojos vidriosos.

Como Sebastián, muchos. Algunos no tuvieron tiempo de sacarse el traje y se pusieron la camiseta arriba. Otros vinieron preparados y hasta se trajeron los bombos y las bengalas. Era estar. Acompañar. Sea la de la edad que sea. Abuelos, padres, hijos y mismo embarazadas. Claro, para que nadie lo vuelva a sufrir en el futuro...

Acá muchos de nosotros crecimos, vivimos, fuimos protagonistas de muchos momentos imborrables”. Lo dice Marcelo, socio con más de cinco décadas en su haber y tantas anécdotas por contar. “Mi vieja me traía cuando tenía 5 años y me dejaba en la piletita del fondo. También jugué al básquet, hice natación. Sinceramente era mi segundo hogar”, recuerda. 

Y de 100 pasamos a contar a 150, de 150 a 300 y así hasta perder la cuenta. Miramos para un lado y vemos a las chicas del handball. Damos la vuelta y están Daniel y Ariel del Futsal. También Gabriel del Baby Fútbol, los representantes del viejo Grupo Sede, las integrantes del Departamento de Damas y miembros de la actual y anteriores Comisiones Directivas. Sí, todos unidos bajo un mismo fin y convencidos de que falta muy poco para regresar a casa. Porque nosotros somos los únicos dueños...

Viernes 16 de Diciembre de 2011 | Info Diaria


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