Nosotros los Nº 10

Como todos los fin de año nos fuimos al Colegio Ejército de Los Andes y en esta ocasión te traemos una producción con los mejores promedios. La historia de Micaela, Noelia, Angie, Ramiro, Cyntia, Dalila y las hermanas Visca. A ustedes, felicitaciones...

Por Leandro Saltamerenda


Los queríamos reconocer. Por el esfuerzo, por la dedicación, por su buen andar en este 2011. Nueve historias, nueve orgullos. Todos alumnos de nuestro distinguido Colegio Ejército de Los Andes. Sí, el área educativa nos sigue dando alegrías. Así como el año pasado destacábamos la participación de la ex alumna Agustina Beraldi (becada en el Instituto Balseiro), en esta oportunidad recorrimos los pasillos de la escuela y charlamos con los mejores promedios de los tres años más grandes del Secundario. “Nosotros como equipo directivo siempre nos planteamos un proyecto y las metas que nos ponemos por delante son muy altas. Y las calificaciones que se lograron fueron muy buenas, así que para nosotros es algo muy especial”, nos introduce en tema la Directora Susana Berta. “Es una satisfacción ver que ellos han podido dejar su huella y se llevan un montón de cosas más allá de los contenidos. Aprendizajes de vida, vivencias que después van a poder volcar en su adultez”, completa la Vice y coequiper Patricia Mariño.

Pero vamos a hablar directamente con los protagonistas. Empezamos por las egresadas: Angie Gill, abanderada de Polimodal, y sus escoltas Noelia Castro y Cyntia Benítez. Para ellas se terminó una etapa, se cumplió un ciclo. “Todavía es como que no caímos. Hace poco que terminamos, hicimos la fiesta de despedida, la entrega de medallas, fue todo junto. Pero muy contentas”, empieza Angie. “Sí, tuvimos un año muy bueno. Nos fuimos a Bariloche, no nos llevamos ninguna materia y ahora se viene algo nuevo como es ir a la facultad”, continúa Cyntia. ¿Facultad?, dijo la futura Licenciada en Administración de Empresas. Exacto. Más desafíos por vivir.  “Se que me va a costar un poco, pero tendré que ponerme las pilas y leer mucho”, admite su compañera.  Y, ¿vos Noelia? ¿Qué pensás de tu paso por el Ejército de Los Andes? “Y yo empecé en el jardín y es como que pase casi toda mi vida acá. Me llevo muchos amigos y muchos recuerdos lindos también”, responde. “Para mí es un plus ir al colegio del cual soy hincha. Gracias a mis papás que me trajeron y a mi viejo me que llevó a la cancha y me incentivo a hacerme fanática de Los Andes. Además mi hermano juega en Inferiores”, agrega apasionada.

Ahora pasamos a quienes en el 2012 tomarán su legado: Macarena Visca, Ramiro Speziale y Dalila Valenzuela. Sensaciones encontradas y ansiedades por lo se viene. “Qué estemos por terminar el colegio es como que me da un poco de miedo. Estás contenta y triste a la vez porque pasa todo muy rápido”, dice Macarena. “Sí, tenemos que disfrutarlo mucho. Es nuestro último año y hay que vivirlo al máximo”, asiente su amiga Dalila, la alumna de mejor promedio de este grupo selecto. “Qué te reconozcan con algo así está muy bueno”, reconoce. En cambio, el buen rendimiento para Ramiro es natural. “Yo lo tomo como algo normal. Cada uno trata de aprobar y después sí liberarse y disfrutar de las vacaciones”, se sincera.  “Hay buena relación con los profesores, con los directivos, con los compañeros. Todo se hace más fácil”, añade el hombre de la nota…

De 5º bajamos a 4º. Es el turno de Carolina Visca y Micaela Bonutti. Más destacadas. “Qué tenga un promedio tan alto es lindo porque sabes que te esforzaste mucho durante el año y sirvió”, explica con timidez la menor de las Visca. “Todos los profesores se acuerdan de mis hermanas y siempre con la mejor onda”, se suelta. Por su parte, Micaela, otra de las chicas que encabezan el orden de mérito, tampoco se queda atrás. “A mí me tocó estar con la bandera en sexto y estuvo bueno. Es un reconocimiento que siempre lo vas a recordar”, señala. ¿Ya saben qué van a seguir en la facu? “Todavía no. Tengo tiempo para pensarlo”, coincide Caro al igual que Macarena. “Yo sí: abogacía. Lo definí hace rato”, afirma convencida su ladera.

Y para el final dejamos a Antonella, la más grande de esta generación. Egresada en el 2008 y hoy estudiante de Diseño Indumentaria, Anto nunca olvida sus orígenes: “Mi paso por acá fue excelente y sigue siendo como mi segunda casa. Porque más allá de que vengan mis hermanas, todavía veo profesores, preceptores y se los quiere un montón y se los extraña”, expresa. “El hecho de haber sido abanderada ahora lo valorás más. Quizás cuando estaba en la escuela no le daba importancia, pero después sos más grande y decís: ‘Si, yo tuve la bandera’. Y es un orgullo”, concluye.

Orgullo, esfuerzo, reconocimiento. Palabras que se repiten en estas líneas. Y ellos bien saben de qué se trata, ¿o no? Nuestros chicos 10…

 

(Un agradecimiento especial a los directivos, a nuestro amigo Leo y a todos los chicos por su predisposición)

 

Jueves 29 de Diciembre de 2011 | Area Educativa


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