El sueño del pibe

Darío Ruiz, el jugador hincha ¡Qué manera de debutar en la red! Una entrevista con el chico que nos hizo gritar como locos

Por Leandro Saltamerenda

La tarde del 21/06/08 seguramente va a ser recordada por toda la familia Milrayitas. Pero Darío Ruiz vivió una alegría extra. El volante surgido de las inferiores del club tuvo su bautismo en la red y espera quedar en la historia del club. Un volante todoterreno y un hincha como pocos. Prendete a la charla y disfrutá de la entrevista a un pequeño gigante…

¿Cuáles son las sensaciones después de convertir el primer gol en tu carrera y en una definición tan importante?

Estoy muy feliz, muy contento. Es algo que venía pensando y lo deseaba mucho. Fue en el momento justo y el más esperado por mí y por toda mi familia. Además fue frente a un rival de la magnitud de Chicago y ante toda esta gente maravillosa. Es como haber cumplido el sueño del pibe.

¿Cómo pasaste las horas posteriores del sábado?

En familia y con todo mi gente. Hubo una reunión a la noche, el día después, festejamos a cada rato. Había que disfrutarlo porque algo así no se vive siempre.

En partidos anteriores estuviste cerca de anotar ¿Había ansiedad por marcar?

Y sí, justamente lo hablaba el otro día con un periodista. Es como que se veía venir y por suerte llegó. Encima de una manera hermosa.

En la jugada del gol luchaste el balón, pechaste al defensor, le diste con alma y vida…

Es verdad, parece mentira aunque se dio así. No sé, fue una sorpresa. Justo la pelota me quedó ahí, no dudé, cerré los ojos y le pegué con todo. Después todo está a la vista.

¿Qué fue lo primero que se te cruzó por la cabeza cuando la pelota tocó la red?

Fue raro, pero la mente se me puso completamente en blanco. No entendía nada. Por eso, tal vez no sabía para donde correr. Eso sí, tenía bien en claro que quería abrazarme con mi viejo y con mi vieja que estaban en la tribuna.

¿Cómo nace tu historia en Los Andes?

Llegué al club a los 16 años, empecé en sexta división y después pasé por quinta y cuarta. Cuando llegó Mario Rizzi como técnico me dio la oportunidad de estar en primera y ahí todo cambió. Después con tranquilidad, paciencia y mucho trabajo se fueron dando las cosas. De a poco me fui soltando hasta que el Beto Pascutti me hizo jugar más seguido y me mantuve.

¿Qué recuerdos tenés de aquellos inicios?

Pasó algo muy loco. Yo no jugaba en ningún lado y tampoco quería probarme. Hasta que apareció la chance de Los Andes, algunos un poco me obligaron y ahora estoy acá. Hoy en día le tengo que agradecer a todos los que me insistieron para que juegue al fútbol y más en este club, del cual soy hincha. Antes yo venía a la cancha y decía “cómo me gustaría jugar con estos colores”. Al principio no te das cuesta, pero con el tiempo lo valoras mucho más.

Y de las inferiores ¿qué te acordás?

Entrenábamos todos los días a la mañana en Villa Albertina. Como yo vivo en Villa Independencia y estaba tan cerca iba en bicicleta. Pasé grandes momentos y gracias a eso llegué a este presente.

¿Cómo hincha cuál fue la mayor alegría?

Es obvia la respuesta, pero el ascenso del 2000 fue lo que más me marcó, porque era una de las primeras veces que venía a la cancha. Haber vivido de cerca los dos partidos con Banfield y la final con Quilmes fue algo único. Y ahora yo juego en  este equipo; es una satisfacción inmensa.

Cuántos cambios. Pensar que el gol del sábado puede ser el del regreso al Nacional B ¿Sos consciente de eso?

Tal vez no lo piense tanto, pero es la realidad. Ojalá que pueda quedar en la historia, aunque por lo pronto todavía falta un partido y no tenemos que relajarnos.

¿Cómo crees que se puede dar la revancha?

Ellos están obligados a salir a ganar y tienen la presión extra del descenso. Pero nosotros no tenemos que conformarnos con la diferencia que sacamos ni tampoco especular. Hay que estar metidos y si nos queda alguna opción para liquidarlo mucho mejor. Estamos cerca y no podemos fallarle a esta gente. Vamos a dejar todo para poder conseguir el ascenso

Martes 24 de Junio de 2008 | Fútbol Profesional


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