Como en los viejos tiempos

El gimnasio del Gallardón volvió a latir al ritmo del Básquet. Esta vez fue de la mano de las Inferiores, que cumplieron un sueño. "Fue el primer paso", redobla el técnico Ezequiel Caraballo.

 

Hay espuma de cotillón, petardos, bocinas de fondo. La familia del Básquet desata su carnaval carioca en pleno comienzo del receso invernal. Y no es para menos. Las Inferiores acaban de lograr el ascenso en la Federación Regional de Capital Federal y llega la vuelta, llegan los abrazos. Juani Madia encabeza los cánticos y la tropa lo sigue. Parece una remake. El José Manuel Miguel late como en los viejos tiempos. ¿Vuelven los 70`, vuelven los 80`? Sí, pero ahora de la mano de los más chicos. De los pibes del club. “Fue el primer paso. Sabemos que es un trabajo duro, a largo plazo, pero ya cumplimos un objetivo. Ahora hay que a seguir alimentando nuestra ilusión”, reconoció el entrenador Ezequiel Caraballo en medio de los festejos.


¿Esperaban conseguir este logro tan rápido?
Empezamos muy de abajo, con mucho trabajo, mucho sacrificio y la idea era plasmarlo en la cancha. Sabíamos que no iba a ser fácil y hoy, con menos de seis meses de entrenamiento encima, nos estamos damos el gusto de festejar un ascenso. Es algo hermoso.

Quizás no se toma dimensión lo que significa competir en la Liga de Capital Federal. Hay equipos con historia en la actividad, con presupuestos altos, ¿es un privilegio el que se están dando?
Exacto. Los Andes es un club que hace poquito se volvió a inscribir en la Federación y enfrentamos a rivales que tienen un nombre en el básquet. Y bueno, uno de los desafíos era ese: empezar a ganarnos nuestro lugar.

¿Cómo sintetizarías el éxito?
Cuando comenzó el año, los chicos tenían una arenga que era “Lomas” o “huevos” y yo de a poquito, aunque algunos se rehuzaban, intenté cambiarlo. Y hoy por hoy, la arenga de las cuatro categorías es “equipo”. Creo que el ascenso está basado en eso. Jugamos en equipo y somos un equipo. Acá los Infantiles alientan a los Juveniles o mismo hubo chicos de Primera que vinieron a apoyar a las Inferiores. Ese es el mensaje que tratamos de transmitir.

El martes se consiguió el título en Juveniles y ahora este ascenso. ¿Era la frutilla del postre que les faltaba?
Sinceramente yo no me contentaba con el campeonato de Juveniles, solo lo veía como un festejo de los chicos. Pero hoy viendo lo que se logró y de qué forma, me siento parte de esta historia. E insisto en lo mismo. Es un logro de todos, es un logro del club.

¿Puede ser que cuando terminó el partido de Infantiles se te cayeron un par de lágrimas? ¿Lo tomaste como un desahogo?
No, el tema es que los chicos se esfuerzan mucho y si bien uno trata de orquestar todo de antemano, las cosas a veces no se dan. Y esta es una categoría con jugadores de diferente nivel, que dejan todo adentro de la cancha y cuando ves que ganás un partido decisivo te pones muy contento. Yo lo único que les dije en el vestuario era que traten de devolverle a la gente, a su familia, todo el sacrificio que hacen por venir a verlos o simplemente por comprarles una zapatilla o pagar la cuota. Son muchas las cosas que pasan en un año y lo vivís así.

Tu llegada a Los Andes fue hace menos de seis meses, ¿incorporaste rápido el sentimiento Milrayitas?
La verdad que al ver al Oso (por el presidente Ariel Zavatto) que se esmera tanto por el club, que se rompe todo para que salga bien o mismo los padres que nos acompañan, que traen a sus hijos, eso es algo impagable y lo llevo muy adentro mío.

 


FOTO: Los Juveniles, campeones del Nivel 7 "Este" de la Federación Regional de Capital Federal.

 

Domingo 14 de Julio de 2013 | Básquet Masculino

subir