Clipping de prensa

Las graves consecuencias sufridas tras el temporal de hace tres semanas en la Sede Social siguen siendo tema de agenda de los medios. En la edición de hoy fue publicada una producción especial del Diario Clarín.

 

(Nota apertura de Sección “La Ciudad”, edición 23 de diciembre de 2013, Diario Clarín)

 

La tormenta de hace tres semanas provocó la voladura del techo de la Sede Social en Lomas de Zamora. La reconstrucción ya comenzó y colaboran vecinos y socios. Por el alto costo también recibirán ayuda oficial.

A las seis de la tarde de cualquier día de la semana no hay club que no esté abarrotado de pibes.

La sede social de Los Andes, en Lomas de Zamora, no es la excepción. O no lo era. Porque hace tres semanas, el lunes 3, una tormenta que duró minutos destruyó su edificio: como si fuera una casa de muñecas, una ráfaga de viento arrancó de cuajo el tinglado de la cancha en la que entrenaban los equipos femeninos de voley. Chicas de entre 16 y 21 años. Durante un buen rato ocho de ellas estuvieron desaparecidas, nadie podía acceder a la cancha, ubicada en un tercer piso. Cuando por fin pudieron sortear los escombros, las encontraron refugiadas debajo de las gradas. Ahora, que ya es tiempo de reconstrucción, los dirigentes dicen que el club, que está inactivo, tardará por lo menos un año en reabrir.

Una parte del tinglado quedó colgando sobre el frente del edificio, y otra sobre dos carriles de la avenida Hipólito Yrigoyen al 9500 y arriba de tres autos –dos salieron sin rasguños y el tercero quedó destrozado–. Por eso todos coinciden en que la suerte estuvo del lado del “mil rayitas”: pese al dolor de ver la pileta vacía en pleno verano, el tinglado hecho jirones y la sede cerrada, las pérdidas solo fueron materiales. En la sede se entrenaban los equipos de voley y handball, se hacía tenis de mesa, karate y taekwondo. También funcionaban un gimnasio, saunas y salones. Algunas de las actividades, se hacen ahora en otros clubes.

Unos días después del temporal, se supo que se trató de la cola de un tornado. Provocó destrozos por la zona de Lomas, en donde murieron dos obreros de la construcción, y también en algunos barrios porteños, en La Plata, Ezeiza y hasta en Chivilcoy. En Los Andes, el viento se coló por alguna puerta o ventana abierta, embolsó el tinglado y lo arrancó, llevándose también parte de las paredes.

Pero la tormenta ya pasó y ahora todos piensan en trabajar para volver a abrir el club. Y ya consiguieron que el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Planificación Federal, aportara el dinero para la reconstrucción –una obra de al menos 8 meses–. Para eso, también lograron que la Municipalidad de Lomas hiciera su parte: realizar los estudios estructurales de lo que quedó en pie, desarmar el tinglado y retirarlo (porque había quedado colgando desde el tercer piso) y llevarse los escombros. “Lo más importante es que los gobiernos entendieron que acá cumplimos con una función social, miles de pibes vienen a hacer actividades y a pasar el día. Ya teníamos todo preparado para largar con la colonia de verano y esto nos destrozó”, le contó a Clarín Oscar Ferreyra, presidente del club.

La solidaridad y el compromiso de los socios y los vecinos también son vitales para salir adelante. Y si bien ahora toca la lucha de la reconstrucción edilicia, los socios del club ya venían con una batalla ganada. Recuperaron la sede, que había sido entregada en concesión hasta 2048. En el último año pasaron de tener 3.200 socios a 6.000. Y en el colegio hay 1.000 alumnos. La furia de la tormenta llegó en un momento en el que la institución remontaba.

“Cuando te metés en la vida cotidiana del club una vez, después no te podés ir, te atrapa”, cuenta Pacho Cerpa, de Grupo Sede, hinchas que participan activamente. “Todavía hoy pasás por la puerta del club y te parte el alma, la tristeza continúa. Lo único que nos reconforta es que no murió nadie y que vemos que las cosas están encaminadas, vamos a salir de este momento de mala fortuna ”, dice Cerpa. Ya organizaron un seven de rugby para recaudar fondos y en estos días lanzan el almanaque 2014 de la institución, con fotos actuales e históricas. Y esperan poder organizar un partido de fútbol con figuras de Los Andes y de otras instituciones amigas.

Pocas horas después del temporal, todos empezaron a movilizarse. Además de los dirigentes y los socios del Grupo Sede, clubes como Banfield, Temperley, Platense, Independiente y Talleres de Remedios de Escalada, entre otros, se solidarizaron con Los Andes. Y el plantel y cuerpo técnico del equipo de fútbol –que participa del torneo de la Primera B Metropolitana– donaron cada uno $ 500 para comenzar la reconstrucción. A los socios se les pidió que pongan sus cuotas al día. Y la empresa Sportclub se comprometió a continuar con su proyecto de instalar un gimnasio y encargarse de recuperar el frente.

Las obras son muy costosas; solo la remoción del tinglado y los escombros se cotizó entre $ 250 mil y $ 300 mil. “ Son cifras imposibles para una institución como la nuestra, que está al día y ordenada, pero en la que no nos sobra nada. Por eso salimos a buscar el compromiso político”, afirma Ferreyra. Bajo un sol de infierno, el hombre camina sobre lo que fueron las canchas de handball y voley, patea algunos cascotes y contempla la piscina olímpica, semi vacía, con el agua ya podrida. Y aunque la escena duele, Ferreyra jura que, junto a los socios, va por la reconstrucción.


AGRADECIMIENTO: Cronista Silvia Gómez / Fotógrafo Maxi Failla

 

Lunes 23 de Diciembre de 2013 | Info Diaria


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