''7 años inolvidables''

Se cumple un ciclo para Ariel Zavatto, principal exponente del Básquet de Los Andes. El Oso deja la conducción para seguir apoyando desde afuera. "Voy a dar una mano siempre", reconoce.

 

Y llegó el momento de dejar el timón para agarrar el remo y acompañar la tropa. Después de casi 8 años, Ariel Zavatto  cumplió su ciclo al frente del Básquet de Los Andes y comienza una nueva etapa en el club. "¿Cuánto tiempo más voy a estar? Necesitaba descansar, sentirme cerca de la familia. Igual voy a seguir representando a la actividad en las reuniones de Comisión Directiva y acompañaré al grupo de padres que se hace cargo", expresó el Oso en reportaje al Sitio Oficial. 

¿Cómo fueron estos años al frente del Básquet de Los Andes?
Haciendo un balance, positivo. Fueron 7 años inolvidables. Nosotros cuando agarramos el Básquet, la actividad estaba por desaparecer y con un panorama muy complicado. Me acuerdo que en febrero de 2007 vine a traer a mi hijo a entrenar y me dijeron que se daban por terminados los entrenamientos. Y bueno ahí formamos una Subcomisión, fuimos a buscar chico por chico, llamándolos por teléfono, volvimos a competir en 2008, en el 2010 nos pasamos a Capital gracias al apoyo de Jorge Chizzini, que en ese momento estaba como presidente y fue quien me trajo, y armamos el Básquet como está hoy. Armadito, lindo, hay más de 70 chicos practicando, formamos siempre todas las categorías y competimos del Mini Básquet hasta los Primeros todos los años. Ojala que la gente que siga, que son padres a quienes conozco, puedan continuar este crecimiento. Ellos estuvieron conmigo siempre y si bien no voy a estar al frente, los voy a apoyar desde mi lugar.

Si haces un recorrido rápido de este ciclo, ¿qué es lo primero que se te cruza por la cabeza? ¿Algún recuerdo puntual?
Muchos, pero si tengo que elegir uno, en el 2010 cuando nos pasamos a Capital, el primer año la categoría Sub 15 salió campeón. Me acuerdo un 9 de julio en la cancha de Reconquista. Justo tocamos el hinmo, con la bandera argentina los dos equipos, le ganamos de visitantes y dimos la vuelta olímpica. Y esos chicos este año pasan a Primera. Es increíble. Me tocó y se me pone la piel de gallina.

No es para desprestigiar a la Asociación de Echeverria, pero, ¿fue un paso vital para la actividad el cambio a Capital Federal?
Exactamente. Duele decirlo, pero vos ves el caso de Temperley y está jugando el Federal, a dos categorías nada más de llegar a la Liga. Si vos no competís en Capital, la Liga Nacional es inalcanzable. Y mi sueño es jugar con Peñarol, Boca, Obras, y todos esos monstruos. Pero sí, no queremos desmerecer a Echeverria, que estuvimos 20 años y tengo muy buenos recuerdos. 

Hoy la Escuelita tiene muchos chicos entrenando, ¿cómo ves el trabajo del Mini Básquet?
El esfuerzo que se hizo en el Mini Básquet fue muy grande. Cuando empecé, al primero que se convocó fue a Fede García, y él hoy es uno de los grandes baluartes del proyecto. Vos ves por facebook, a través de la página, como los padres le agradecen y es un docente de alma. A Fede lo único que le interesa es enseñar y que los chicos se diviertan, y eso no tiene precio. Estamos muy contentos por el grupo y todo lo que se logró en este tiempo.

El Básquet Nacional creció mucho en estas últimas décadas, ¿qué dicen las demás instituciones de Los Andes?
Mira, nos ha tocado ir a un montón de clubes, que no sabían que Los Andes existía. En cambio, ahora vamos y nos conocen en todos lados. Nos tocó ir a José C. Paz, Don Torcuato o lugares más lejos, y ya lo vinculan a Lomas de Zamora, al equipo de fútbol. Así que para mí es un orgullo que hablen cada vez más de nosotros.

¿Y el Básquet Femenino? En dos meses hizo furor…
Sí, increíble. Al estar a cargo del Básquet Masculino, un día se acercaron Ayelen (por Yostak) y Paola (por Peralta), las coordinadoras, me comentaron del proyecto y lo armamos enseguida. Ellas al principio se sorprendieron porque no pensaban que podíamos hacerlo tan rápido. El problema era el espacio físico, pero le encontramos un lugar y ya tenemos cerca de 30 chicas entrenando. Y para nosotros es un placer refundar la actividad. Hace años atrás, Los Andes era potencia en femenino. Llegamos a jugar Liga, teníamos jugadoras pagas y bueno, lamentablemente desapareció. Ahora, espero que cuando esté terminada la Sede podamos seguir creciendo porque hay muchas consultas y nenas chiquitas que quieren sumarse. Como siempre dijo, mujeres, nenes, el club siempre lleno de vida es fundamental.

Debes haber dedicado muchas horas al Básquet de Los Andes, ¿cómo sigue la vida para el Oso Zavatto?
Primero, disfrutar un poco de familia. Tengo a mi señora en casa que me estaba diciendo que si seguía un año más, me mataba. Yo no tenía sábados ni domingos. A veces jugábamos un sábado, tenía que hacer la planilla y salía a los piques a mi trabajo porque no podía. O lo mismo los días de práctica, que tenía que cobrar la cuota, me iba, volvía, o después de comer, tenía que estar con la Primera para cerrar el club. Era un trajín muy grande, y se hace difícil. Entonces, ahora voy a tener más tiempo, y trataré de colaborar en lo que pueda. Se armó una Comisión con buena gente, todos padres y voy a dar una mano siempre. La idea es que sea como Lanús en el fútbol, que haya muchas personas e ir rotando año tras año.

 

Viernes 26 de Diciembre de 2014 | Básquet Masculino


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